lunes, 2 de agosto de 2010

4- SEQUÍA

Cuando era chico imaginaba que la felicidad estaba más allá del arbol seco en frente de mi casa. Con el tiempo descubrí que más allá solo habia un río seco.

¿Quien sabe cuantas otras cosas secas habrían más allá de éste? Seguramente más pueblos secos, con sus secos hombres, secas mujeres y secos niños.

Desde aquel fatal descubrimiento jamas volví a ocuparme del horizonte, solo del tabaco que había que sembrar y cosechar para luego secarlo.

Despues comprendí que para muchos aquí no habia más felicidad que la que se puede encontrar en el fondo del vaso o despues de cada misero día de pago. Así que seguí... muy triste y seco.-







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2 comentarios:

  1. Hola Hernan; y si en vez de buscar la felicidad enfrente la hubieses buscado a la vuelta de la esquina? quizás todo seria distinto....
    abrazo y seguí escribiendo que esta buenísimo.

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  2. Uno no buscaria, si ya no hubiera encontrado.

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