La amaba tanto.
tanto como Poe a Sissy,
que cuando hubo de morir,
entre el láudano, el opio, y el alcohol,
suspiro fuerte y la nombró
para endulzarse la boca.
O como aquel anciano que salió en los diarios,
quien a la muerte de su esposa
tendió su cama,
acomodo su ropa
y coloco cada cosa en su lugar;
y para cuando todo estuvo ordenado,
puso la soga en su cuello
y corrió la silla.
La amaba tanto.
Casi tanto como Orfeo a Eurídice,
quien por ella atravesó el reino de los muertos,
convenció a Caronte, Cancerbero, y a Plutón;
y dejo rodar su cabeza hasta el río junto con su lira
solo para volver a verla.
O como Narciso
a Narciso.
Así fue...
él la amaba tanto
que prefirió dar la vuelta
y seguir.-
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario