Cade vez que buscamos la mirada,
ella está.
La mirada.
Las cosas nos miran,
esa planta, aquella flor, ésta hormiga.
¿Que se nos dirá cuando a nosotros se dirija?
Hubo una vez un monte,
un cerro,
una familia.
Hubieron, además, los días.
Y también los días en que no,
de los cuales,
los ojos furtivos,
hubieron de irse
para salir a buscarse.-
...