Suelten amarras,
basta de historias
sobre amarrados.
Bienaventurados
los desatados.
El único nudo,
el de mi garganta,
que de a poquito
se irá aflojando.-
...
domingo, 10 de junio de 2012
martes, 5 de junio de 2012
26- LA MUERTE ABSURDA
La muerte me asecha,
como un gato siniestro durmiendo bajo mi cama.
La muerte absurda,
de cruce de calle
o salsa de tomate.
De monóxido de carbono
o hueso de pollo.
Una muerte absurda
para una vida absurda.
A veces llega y enciende la tele
y me cuenta los últimos chismes.
Fuma minutos, horas,
hasta que se aburre y se va.
Entonces
apago la estufa
y me sumerjo en el sueño,
y pienso en la muerte heroica,
que espera lejos,
pero que a veces viene por las noches
y se sienta en mi pecho,
como si fuera una casa tomada,
y me recita poemas de Prevert o Pizarnik
mientras mi respiración es un hilito.
Y por las mañanas, si ya se ha ido,
si he recordado apagar la estufa,
silbo una melodía pequeña,
dibujo una canción
o garabateo algunas palabras
y la muerte absurda
ya me espera
veinte cuadras más allá,
cuarenta botellas más acá.-
...
como un gato siniestro durmiendo bajo mi cama.
La muerte absurda,
de cruce de calle
o salsa de tomate.
De monóxido de carbono
o hueso de pollo.
Una muerte absurda
para una vida absurda.
A veces llega y enciende la tele
y me cuenta los últimos chismes.
Fuma minutos, horas,
hasta que se aburre y se va.
Entonces
apago la estufa
y me sumerjo en el sueño,
y pienso en la muerte heroica,
que espera lejos,
pero que a veces viene por las noches
y se sienta en mi pecho,
como si fuera una casa tomada,
y me recita poemas de Prevert o Pizarnik
mientras mi respiración es un hilito.
Y por las mañanas, si ya se ha ido,
si he recordado apagar la estufa,
silbo una melodía pequeña,
dibujo una canción
o garabateo algunas palabras
y la muerte absurda
ya me espera
veinte cuadras más allá,
cuarenta botellas más acá.-
...
martes, 20 de marzo de 2012
lunes, 19 de marzo de 2012
23- LA TEOGONÍA DE HESÍODO
Habita
en mi alma
una
corazonada,
más no
en mi corazón
una
almorada.
¿Quizás
equinoccios,
esfinges,
o lagunas
plateadas?
¿quién
sabe
porqué?
esperar
era hacer.-
...
en mi alma
una
corazonada,
más no
en mi corazón
una
almorada.
¿Quizás
equinoccios,
esfinges,
o lagunas
plateadas?
¿quién
sabe
porqué?
esperar
era hacer.-
...
domingo, 4 de marzo de 2012
22- ENCUENTRO DE HYPPOLITE Y EL MAR
Cuando Hyppolite hubo de estar en ocasión frente al Mar, intentó acercase lo mayormente posible a su oído, y susurró:
"Disculpe
su salada majestad,
pero tenía
que verlo.
"Nuestro barco
se ha hundido,
allá,
detrás
de la montaña,
y mi amada yace
en el fondo.
"Naufrago
de tierra he sido,
más he llegado
arrastrado a su orilla.
"purifíqueme,
le ruego,
devuelvame mis fuerzas,
mi razón
de ser.
Por favor,
explíqueme
como funcionan
las mareas,
necesito
saber
el secreto
para ir
a buscarla".
El Mar, enfadado, revolcó a Hyppolite en la arena. Hizo un pausado silencio y finalmente sentenció:
"¿Acaso crees
que el amor
no muere,
que tu
no mueres?
Yo no dudaría
tragarte
ni un segundo.
Agradece
la indulgencia
de la Tierra.
"¿Acaso crees
que puedo abrirme
ahora?
Como veras,
no me abro
a muchos
por aquí.
"Demasiado tarde,
muchacho,
si demasiado pronto.
"Un buen capitán
se hunde
con su navío,
deberías saberlo.
¿Acaso
no escuchas
en tu corazón
el eco
de tu amada?"
Hyppolite asintió con la cabeza. Sacudió su ropa y regresó desbastado.-
...
"Disculpe
su salada majestad,
pero tenía
que verlo.
"Nuestro barco
se ha hundido,
allá,
detrás
de la montaña,
y mi amada yace
en el fondo.
"Naufrago
de tierra he sido,
más he llegado
arrastrado a su orilla.
"purifíqueme,
le ruego,
devuelvame mis fuerzas,
mi razón
de ser.
Por favor,
explíqueme
como funcionan
las mareas,
necesito
saber
el secreto
para ir
a buscarla".
El Mar, enfadado, revolcó a Hyppolite en la arena. Hizo un pausado silencio y finalmente sentenció:
"¿Acaso crees
que el amor
no muere,
que tu
no mueres?
Yo no dudaría
tragarte
ni un segundo.
Agradece
la indulgencia
de la Tierra.
"¿Acaso crees
que puedo abrirme
ahora?
Como veras,
no me abro
a muchos
por aquí.
"Demasiado tarde,
muchacho,
si demasiado pronto.
"Un buen capitán
se hunde
con su navío,
deberías saberlo.
¿Acaso
no escuchas
en tu corazón
el eco
de tu amada?"
Hyppolite asintió con la cabeza. Sacudió su ropa y regresó desbastado.-
...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
